Habrá llegado la hora, Francisco Morales Santos

Cuando en mi devastado país

la primavera

decida que ya es tiempo

de florecer de nuevo,

tendrá el abono

de la osamenta humana

que dispersó en todos lados

la danza de la muerte.

Entonces,

toda la cruda historia:

la sitiada,

la oral,

la clandestina

se erigirá sobre el mapa.

Habrá llegado la hora

de aproximar a la tierra

el corazón y el oído

para escuchar las voces

que hemos estado evocando

contra cualquier ley de olvido