Estrenando los días, Gioconda Belli

Estos días todo sos vos, tus brazos, tu palabra suave y este volcado y posesivo amor, invadiéndome sin resistencia, llenándome de arroyos para darte abrazos frescos, risueños, cantarinos y hacer saltar la risa desde tu cara de intelectual donde se esconde un niño juguetón, travieso, que se me da sobre las sabanas blancas cuando hacemos el amor y somos una sonrisa convertida en hamaca donde se mecen nuestros cuerpos.

Estos días de caer cansados en el sueño de miles de planes, de preocupaciones compartidas, de hacernos cosquillas y salir de mañana juntos después del pan con mantequilla, las toallas, el baño, el enfurruñamiento por levantarse temprano cuando hubiera sido tan rico seguir durmiendo abrazados, soñando con países nuevos y batallas ganadas.

Estos días tienen el color de todas las cosas redescubiertas, como andar explorando cuevas que se van abriendo ante la magia de nuestras manos enlazadas, de nuestros ojos que se encuentran; como si juntos tuviéramos la combinación secreta para abrir los misterios del mundo, como si fuéramos cerradura y llave del sueño.