Publicación de la categoría: Cantos de Mal Dolor

Seducción, JCPozo

de

Una mujer hermosa al pasar rociaba de aroma de rosas el jardín de las miradas. Un joven apuesto y tuerto se le acercó diciendo que el otro ojo daría con tal de tenerla… Sigue leyendo

Collage: Justicia a la mexicana, JCPozo

de

Extra: ¡Los quemaron en medio de una noche de lluvia torrencial; no se han hallado los restos! ¡Seis puñaladas en la espalda y se cree que fue suicidio! ¡La levantaron fuera de su… Sigue leyendo

¿Tengo que cambiar?, JCPozo

de

“Tengo que cambiar” se dijo el hombre ancestral. “Ya no puedo andar de aquí para allá y dejarme arrastrar por donde me lleve el viento; ya me cansé de siempre dejar la vida… Sigue leyendo

Metamorfosis, JCPozo

de

En un lánguido solo y cabalgando sobre un trino, entré en los umbrales de mi flauta. Los haces de oro que se filtraban por cada uno de los siete tragaluces fueron los primeros… Sigue leyendo

Carta de una rosa a una mariposa, JCPozo

de

Amada Mariposa, Entre tantos aromas, solitaria estoy. ¿Cómo poder hacer resaltar mi color y mi perfume, entre miles que se ven igual que yo, para que en mí te fijes y bajes a… Sigue leyendo

Sin palabras, JCPozo

de

Quisiera tener medios para escribir lo que siento como para dejar un recuerdo que pudiera leer; pero con palabras no alcanza; son solo etiquetas, metáforas de paloma que nunca pudieron volar, superfluas maquetas… Sigue leyendo

La Flor y el Escarabajo, JCPozo

de

Martin Amm Vio por primera vez el cielo. ¡Por fin¡ Ahí estaba el azul. El profundo azul. Volaba ligero hasta lo alto de un abedul. Observaba todo, nada se le escapaba: los cuatro… Sigue leyendo

La partida, JCPozo

de

Otra vez el guitarrista dejó de tocar. Como ya es costumbre, deja a la guitarra tocando sola y se sale a recorrer el mundo. El camino que él se sabe tan bien, vereda… Sigue leyendo

Revelación, JCPozo

de

Se siente luego luego un nudo apretando la garganta y una presión punzante en el pecho, cuando nos buscamos adentro y vemos que hemos perdido el alma. El cuerpo dormido se había quedado… Sigue leyendo

Mi condena (Bolero), JCPozo

de

Abro el ventanal Para dejar entrar el viento de mayo. Que pase y se lleve de un jalón, el recuerdo de ti. Que un huracán se meta, y de una vez me arranque… Sigue leyendo

Nostalgia inmigrante, JCPozo

de

Nicolás, alumno sencillo y filósofo, me acuerdo muy bien, tenía una mirada que parecía estar siempre llorando hacia adentro, como irrigando el corazón de nostalgia. Una tarde llegó hasta donde yo estaba sentado,… Sigue leyendo

Cuca la nana, JCPozo

de

Nada era más fuerte que Cuca. Nada. Ni las grandes ratas, ni los perros bravos, ni los chiquillos traviesos del barrio, vaya, ni los fantasmas que infestaban la casa. Con Cuca nadie podía.… Sigue leyendo

El tren de mi abuela, JCPozo

de

Llevo a mi abuela, manejando un tren bala, dentro de mí. Venas, vasos y arterias constituyen las vías de su recorrido. En cada estación que para, me deja un recuerdito. Así cuando pasa… Sigue leyendo

Fe de amor, que sólo duerme el niño, JCPozo

de

Cayó muy adentro el llanto y por un buen tiempo no salió el sol. Y el canto que me salía, Hablaba de un mal amor. Dormía en cama de vidrio y transpiraba clavos… Sigue leyendo

Soy Computable, JCPozo

de

Sí, yo nací ya computado. ¿Será por eso que la ciencia y la tecnología, a nosotros, se han acercado tanto? Yo me activo inconscientemente aunque esté consciente de ello. Ahora, ¿quién fue quien… Sigue leyendo

Crucifixión, JCPozo

de

Estoy clavado en la cruz de la duda. con clavos amargos de desolación ayuda a desclavarme, vida mía, con un solo juramento de amor. Flagelado por tu fría indiferencia Que abre profundos surcos… Sigue leyendo

Como Piedra, JCPozo

de

(Bolero) Aquí echado en un lecho de vidrio, Y sin alma en el cuerpo. Tu respuesta cayó como piedra en mi corazón. Y la muerte que uno cree tan lejos, se acerca al… Sigue leyendo

Regresé al nido después de haber perdido por un momento la dirección, JCPozo

de

Estando perdido en mi vuelo fue que me topé con una hermosa ave viajera que dulcemente cantaba para acompañarse al volar. Cuando estuvimos de frente me echó una mirada santa y después de… Sigue leyendo