Publicación de la categoría: La muerte tiene permiso

Novia de azúcar, Ana García Bergua

de

A Rosenda la atraje con unos cirios rodeados de grandes rosas que había colocado en el altar de muertos. Ese año se me ocurrió adornarlo sin incienso ni calaveras; más bien parecía, me… Sigue leyendo

LA MUERTE DE LAS AVES, VIRGILIO PIÑERA

de

De la reciente hecatombe de las aves existen dos versiones: una, la del suicidio en masa; la otra, la súbita rarificacion de la atmósfera. La primera versión es insostenible. Que todas las aves… Sigue leyendo

Matar a un Niño, Stig Dagerman

de

Es un día suave y el sol esta oblicuo sobre la llanura. Pronto sonarán las campanas, porque es domingo. Entre dos campos de centeno, dos jóvenes han hallado una senda por la que… Sigue leyendo

Ritmo, Charles Chaplin

de

Tan sólo el alba se movía en la quietud de aquel pequeño patio de la prisión española -un alba anunciadora de muerte- mientras aquel joven gubernamental se erguía frente a un piquete de… Sigue leyendo

Caja de Pandora, Esteban Couto

de

No podíamos decir nada. Lo que pasó debía quedar entre nosotras dos: nadie más debía saberlo. Todo estaría bien, siempre y cuando mantuviéramos la boca cerrada. Aquel montículo de tierra sólo habla con… Sigue leyendo

El canto de las sirenas, Mario Arregui

de

Cierta noche Juan soñó un sueño. Soñó que él y once hombres más habían sido condenados a muerte. Los doce fueron alineados a lo largo de un paredón altísimo, con las manos atadas… Sigue leyendo

Bala en el cerebro, Tobias Wolff

de

Anders llegó al banco poco antes de la hora de cierre, así que por supuesto la cola era interminable y quedó ubicado detrás de dos mujeres que, con su estridente y estúpida conversación,… Sigue leyendo

La elección tardía, Eduardo Liendo

de

A los veinte años decidió rebelarse contra la fatalidad del azar. Comprendió que la casualidad era una maldición, la negación de toda verdadera libertad. Había meditado intensamente en una terrible reflexión de Séneca:… Sigue leyendo

La niña, Juan Ramón Jiménez

de

La niña llegó en el barco de carga. Tenía la naricilla gorda, hinchada, y los ojos de otro color que los suyos. En el pecho le habían puesto una tarjeta que decía: “Sabe… Sigue leyendo

Rigor Mortis, Pablo Martín Sánchez

de

Llevaba unos tejanos rotos y una camiseta naranja con un dibujo del Pato Donald. Por eso me sorprendió cuando apareció en mi cuarto y me dijo: —Hola, soy la Muerte. Había que ganar… Sigue leyendo

La muerte, Arthur Schopenhauer

de

La muerte es el genio inspirador, el Muságetas de la filosofía… Sin ella difícilmente se hubiera filosofado. Nacimiento y muerte pertenecen igualmente a la vida y se contrapesan. El uno es la condición… Sigue leyendo

¿CÓMO SE LAS APAÑA USTED CON LOS ALEMANES?, MARIUSZ SZCZYGIEL

de

—¿Qué tal le van las cosas?—le pregunta la periodista Milena Jesenská a un campesino en las inmediaciones de SIany. —Pues tengo sembradas las patatas, también el centeno…La primavera fue fría pero el centeno… Sigue leyendo

Día de guerra común, Adisa Bašić

de

abrir tus ojos. levantarse. despertarlo. prepararlo para la línea del frente darle una rutinaria despedida, sin llorar traer agua tomar un baño preocuparse acerca del período perdido depilarse las cejas leer el mismo… Sigue leyendo

Pasajero, Miguel Ángel Carmona del Barco

de

Me quedan seis meses de vida y voy al hospital a ver si subo a doce. Es un doble o nada, así que en el bolsillo llevo mi cepillo de dientes: mi cicerone… Sigue leyendo

Un pasaje a la India, Oliver Sacks

de

Bhagawhandi P., una muchacha india de diecinueve años con un tumor maligno en el cerebro, fue admitida en nuestra institución en 1978. El tumor (un astrocitoma) se había manifestado por primera vez cuando… Sigue leyendo

Rebajas, José María Merino

de

Lleva muchos años trabajando en esos grandes almacenes, y ha ascendido ya a la jefatura de una sección. Las fechas previas a las vacaciones son para todos los empleados un tiempo agobiante, acaso… Sigue leyendo

Carta a mi padre, Josefina Estrada

de

El sueño te dejó una sonrisa tranquila, apacible, de hombre justo. Quizás te fuiste feliz: por fin conseguiste tu mayor deseo. Yacías en tu cama cuando me despedí de ti. Toqué tus dedos.… Sigue leyendo

John Marr, Herman Melville

de

John Marr, nacido, hacia finales de siglo, en Norteamérica, de madre desconocida, y marino, desde la infancia hasta la madurez, bajo diversas banderas, incapacitado por fin para la vida marinera por una herida… Sigue leyendo