El Camino de Santiago, Juan Eslava Galán

de

-¿El Camino de Santiago? ¡Papá, no seas coñazo! Sin embargo, el pobre padre, cincuentón, algo calvo, pero de buen ver (es decir, gordo) logró convencer a sus dos hijas adolescentes de que el… Sigue leyendo

Homenaje a los grandes

de

  Chris Blaszczyk   Amigos mexicanos, chilenos y argentinos, celebremos a nuestros muertos más vivos…va por ustedes.     “La vida no vale nada no vale nada la vida. “La vida no vale… Sigue leyendo

Sirenita enamorada, Jordi Cebrián

de

Como la del cuento, esta sirenita también está enamorada, también pasa horas sobre una roca, el viento ondeando sus cabellos largos, soñando con un amor imposible. Hay anhelos, pasiones, contra las que la… Sigue leyendo

Pataruco, Rómulo Gallegos

de

Gerard Sekoto   Pataruco era el mejor arpista de la Fila de Mariches. Nadie como él sabía puntear un joropo, ni nadie darle tan sabrosa cadencia al canto de un pasaje, ese canto… Sigue leyendo

La mendiga, Mario Benedetti

de

Josef Sudek  La mendiga bajaba siempre a la misma hora y se situaba en el mismo tramo de la escalinata, con la misma enigmática expresión de filósofo del siglo diecinueve. Como era habitual,… Sigue leyendo

Ofrendas, Daniel Ortiz

de

Romare Bearden Un viajero fue enterrado allí, donde murió. Al tiempo pasó otro y le dejó un poco de trigo y una moneda, y le pidió al muerto que le prodigara un buen… Sigue leyendo

La Muerte y Yo

de

Beham ¡Ah, qué viva es la muerte! Va por ella… La Muerte y Yo Chacarera, primera… La Muerte llegó a encontrarme al fondo de mi agujero, Y yo le pedí angustiado: “no vengas… Sigue leyendo

El melómano, Eusebio Ruvalcaba

de

Ben Christopher Compra discos, lee biografías de músicos, colecciona programas de mano. Por sus venas circula música. Y muchas veces ama aun más la música que los propios músicos. Pero llora en vez… Sigue leyendo

Sirena, Mario Benedetti

de

Tengo la convicción de que no existes y sin embargo te oigo cada noche te invento a veces con mi vanidad o mi desolación o mi modorra del infinito mar viene tu asombro… Sigue leyendo

El hombre de las gelatinas, Adolfo Castañón

de

Edward Hopper Cierto vendedor de gelatinas me comentó alguna vez: “Algunas personas van al football. Al volver a casa encienden la TV para comprobar si lo que vieron fue cierto. Por la mañana… Sigue leyendo

La cicatriz, Marco Denevi

de

Fransesca Galliani Según Gustav Büscher (El libro de los misterios, Barcelona, 1961) el arqueólogo alemán Hilprecht decifró los caracteres cuneiformes inscriptos en dos piedras que desenterró de las ruinas de Nippur, Babilonia, gracias… Sigue leyendo

El escuerzo, Leopoldo Lugones

de

 José Reynaldo da Fonseca Un día de tantos, jugando en la quinta de la casa donde habtaba la familia, di con un pequeño sapo que, en vez de huir como sus congéneres más… Sigue leyendo

Charla de amigos

de

– ¡Ay, mi Chahuistle!, ¿quién entiende a las mujeres? – No mi valedor, es que ahí está el meollo del asunto. No tratemos de entenderlas, para eso tienen amigas; o que las entiendan… Sigue leyendo

Historia de un breve reinado, Diego Deni

de

La reina tuvo un hijo. El rey lo tomó en brazos y vio que era un hermoso y saludable bebé. Lo amó, lo proclamó príncipe de príncipes y aseguró que su reinado sería… Sigue leyendo

La Sirena, Jorge Luis Borges

de

A lo largo del tiempo, las sirenas cambian de forma. Su primer historiador, el rapsoda del duodécimo libro de la Odisea, no nos dice cómo eran; para Ovidio, son aves de plumaje rojizo… Sigue leyendo

Después de la guerra, Alejandro Jodorowsky

de

Werner Branz El último ser humano vivo lanzó la última paletada de tierra sobre el último muerto. En ese instante mismo supo que era inmortal, porque la muerte sólo existe en la mirada… Sigue leyendo

Rosas, Alejandra Basualto

de

Sondra Kicklighter Soñabas con rosas envueltas en papel de seda para tus aniversarios de boda, pero él jamás te las dio. Ahora te las lleva todos los domingos al panteón.

La última mujer, Eduardo Berti

de

Andrey Vahrushew Ella sentía tanto pudor que evitaba desvestirse en su presencia. Un pudor desmedido, observó él. Un pudor que ocultaba, se diría, algún misterio. Por fin le dio la espalda, se quitó… Sigue leyendo