El árbol, Alejandro Jodorowsky

de

Charles Grogg Estaba en un desierto. Miró a la derecha y un árbol surgió a su izquierda; el árbol desapareció para crecer a su derecha. Ojéo hacia atrás, el árbol apareció delante. Atisbó… Sigue leyendo

Tema de la alumna y el profesor, Elvio E. Gandolfo

de

John Lennon Le da clases de clavicordio, el único clavicordio de todo Caballito. El profesor maduro, la alumna joven, con vestido de voladitos, estilo Sara Kay. Al fin le confiesa que está perdidamente… Sigue leyendo

Hubo un Pasajero

de

Alan Bennett ¡Ah, cómo nos cuesta describir el mundo a nuestro alrededor! Incluso significados de palabras aparentemente simples como silla, manzana o moño se vuelven increíblemente complejos cuando escarbamos para encontrar sus atributos… Sigue leyendo

La criatura, J. Sternberg

de

Connie Imboden Como era un planeta de arena muy fina, dorados acantilados, agua esmeralda y recursos nulos, los hombres decidieron transformarlo en centro turístico, sin pretender explotar su suelo, estéril por otra parte.… Sigue leyendo

El original pecado, Ramón Gómez de la Serna

de

Marc Chagall Cuando la mujer pide ensalada de frutas para dos, perfecciona el pecado original.

Las amigas, César Castro Fernández

de

Brassai Los vientres como olas los ojos como ciegos los muslos como yunques los labios como fuegos los pubis como crines los dedos como vientos los pechos como lanzas los sexos como cuencos:… Sigue leyendo

Juan y El Ganso, JCPozo

de

Philip Guston ¡Cuidado muchachos! ¡Cuídense!, que las malas influencias son como el mar diáfano e inmóvil que gradualmente va subiendo su marea invadiendo poco a poco la playa hasta arrastrar las arenas al… Sigue leyendo

La Sirena Dschauhare, Sarainés Kasdan

de

Brett Weston Cuando leyó la historia de la sirena Dschauhare, Basim perdió la cabeza. Embarcó como marinero en el puerto más cercano, él que jamás había subido a barco alguno en su vida,… Sigue leyendo

Fábula de la sirena y los borrachos, Pablo Neruda

de

¿ Por qué no ataca el tiburón A las impávidas sirenas? Dónde está el centro del mar Por qué no van allí las olas? Son los senos de las sirenas Las redondescas caracolas?… Sigue leyendo

El cómplice, Jorge Luis Borges

de

 Marek Patt Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos.  Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta.  Me engañan y yo debo ser la mentira.  Me incendian… Sigue leyendo

El abecedario, Luisa Valenzuela

de

Ernest Ludwig Kirchner El primer día de enero se despertó al alba y ese hecho fortuito determinó que resolviera ser metódico en su vida. En adelante actuaría con todas las reglas del arte.… Sigue leyendo

El Profesor, JCPozo

de

Quien es radicalmente maestro no toma ninguna cosa en serio más que en relación a sus discípulos, ni siquiera a sí mismo. (Friedrich Nietzsche) x “¡Silencio!” (Se abrió la clase) “Pongan sus libros… Sigue leyendo

La Sirena inconforme, Augusto Monterroso

de

Usó todas sus voces, todos sus registros; en cierta forma se extralimitó; quedó afónica quién sabe por cuánto tiempo. Las otras pronto se dieron cuenta de que era poco lo que podían hacer,… Sigue leyendo

El amor de las sirenas, Wilfredo Machado

de

Una de las sirenas había seguido al Arca durante varios días a través de un mar tempestuoso que prometía echar a pique la frágil embarcación a la menor falsa maniobra. A veces perdía… Sigue leyendo

Tocan a la Puerta, JCPozo

de

Jan Saudek Amigos inmigrantes (todos de alguna manera lo somos, mística u orgánica) ¿Quien no ha sentido en alma propia las palabras del poeta Antonio Machado de que tenemos a los amigos en… Sigue leyendo

Fantasmas y el fantasma, JCPozo

de

Constantin Ciubanu Juro que no morí (Paul McCartney) A mis hermanos…y a Juana, por supuesto, Los fantasmas detienen el tiempo… Se sumergen hasta lo más oculto de nosotros para revelarnos, al emerger, todo… Sigue leyendo

Presentimiento, Gabriela Rábago Palafox

de

Maria-Mihaela Sârbu Presiente el ave que la ama el toro. Escalofrío

Tranvía, Andrea Bocconi

de

Rafael Félix Por fin. La desconocida subía siempre en aquella parada. «Amplia sonrisa, caderas anchas… una madre excelente para mis hijos», pensó. La saludó; ella respondió y retomó su lectura: culta, moderna. Él… Sigue leyendo