La vida es sueño, James George Frazer

de

Se supone que, de hecho, el alma de un durmiente se aleja errante de su cuerpo y visita los lugares, ve las personas y verifica los actos que él está soñando. Cuando un… Sigue leyendo

Silencio, Clarice Lispector

de

 Es tan vasto el silencio de la noche en la montaña. Y tan despoblado. En vano uno intenta trabajar para no oírlo, pensar rápidamente para disimularlo. O inventar un programa, frágil punto que… Sigue leyendo

La mujer de Antonio, Livia Palmeiro

de

La mujer de Antonio camina así, cuando va a la plaza camina así… No vengo a hablarles de la mujer de la canción, sino de la mujer de Antonio, el de mi barrio.… Sigue leyendo

Sirena sin mar, Ana Teresa Peralta

de

Nació y creció siempre cerca del mar. Ella, como sus cinco hermanas, amaba todo lo que se relacionara con el océano; de hecho, no conocía otro lugar tan encantador y maravilloso. Lola era… Sigue leyendo

Peor que el infierno, Ramón Gómez de la Serna

de

¡Oh, la crueldad incomprensible, inadmisible! Le sentenció Dios a muchos miles de siglos de purgatorio porque si los hombres al que no matan, al que absuelven de la última pena lo sentencian casi… Sigue leyendo

La muerte de Sancho, Jean de La Ville de Mirmont

de

Gustave Doré  Es un hecho probado —puesto que el notario y el cura, personas dignas de crédito, así lo aseguraron— que Alonso Quijano el Bueno, más conocido con el nombre de Don Quijote,… Sigue leyendo

El Corrido del Emigrante, JCPozo

de

¿Ah, pero querían norte, no?! X   Comenzó todo en un mercado, junto al puesto de las cebollas, tenía mi local de tacos, cervezas y mole de olla. No ganaba mucho dinero, pero… Sigue leyendo

San La Muerte, Mempo Giardinelli

de

Michael Wolgemut Carmelo ha salido de la cárcel y lo primero que hace es ir al Belén. Se sienta a una mesa y recostado contra la pared mira cómo unos chicos juegan al… Sigue leyendo

Sirenas tajantes, Guillermo Samperio

de

Mientras escribía un relato en mi nueva computadora, escuché de pronto un sonido de guitarras a mi espalda; al principio no le di importancia, pero al poco rato recordé que no tenía radio… Sigue leyendo

El poeta y la muerte, Jaime Sabines

de

Philippe Halsman El poeta estaba enfermo cuando llegó la muerte a visitarlo. ─ Yo soy, dijo la muerte, tu verdadera madre. La que te trajo al mundo te trajo a mis brazos para… Sigue leyendo

La cierva blanca, Jorge Luis Borges

de

La Cueva de La Pasiega: Hugo Obermaier ¿De qué agreste balada de la verde Inglaterra, de qué lámina persa, de qué región arcana de las noches y días que nuestro ayer encierra, vino… Sigue leyendo

Lluvia de Amor, JCPozo

de

Iaia Gagliani Come hierba, millones de vacas no pueden equivocarse. (Facundo Cabral) X A la Naturaleza también le da por enamorarse; y entonces, todo germina.     La lluvia baja, sobre los rostros,… Sigue leyendo

Mala noche, Jorge Franco Ramos

de

Horst P- Horst Cuando tropecé con la cabeza de Rita pensé lo bueno que sería matarse todos los días. Yo vi cuando la degollaron. Un puñal salió de la oscuridad y de un… Sigue leyendo

Aviso, Salvador Elizondo

de

La isla prodigiosa surgió en el horizonte como una crátera colmada de lirios y de rosas. Hacia el mediodía comencé a escuchar las notas inquietantes de aquel canto mágico. Había desoído los prudentes… Sigue leyendo

Cortísimo metraje, Julio Cortázar

de

Harry Callahan  Automovilista en vacaciones recorre las montañas del centro de Francia, se aburre lejos de la ciudad y de la vida nocturna. Muchacha le hace el gesto usual de auto-stop, tímidamente pregunta… Sigue leyendo

Obsesión de Mujer, JCPozo

de

Helena Rostunova La alegría es como un río, fluye incesantemente. Me parece que ese es el mensaje que el payaso quiere transmitirnos, que debemos de participar a través de un incesante flujo y… Sigue leyendo

Apuntes sobre la supervivencia de los vampiros, René Avilés Fabila.

de

Krister Hall Sin duda un problema importante que aparece en todo ser animado es el de la supervivencia. Muchas teorías se han escrito al respecto y mucho se escribe aún. Cada especie busca… Sigue leyendo

Los senos de verdadero Sevres, Ramón Gómez de la Serna

de

David Trood En casa del anticuario apareció la fina mujer, cuya cintura se cimbreaba en la luz. __ ¿Qué desea? ¿Me trae algún abanico? El anticuario al verla sin ningun paquete, creyó que… Sigue leyendo