Un gran error, Stephen Crane

de

Un italiano tenía un puesto de frutas en una esquina desde donde podía atraer a aquellos que bajaban de la estación elevada y a aquellos que pasaban por dos calles atestadas. El tendero… Sigue leyendo

Intransigencia, Julia Otxoa

de

  Realmente aquel hombre se obstinaba en no querer entender. Mientras enfurecido me daba puntapiés en las costillas y riñones, me insultaba y me perseguía por toda la casa, incapaz de soportar la… Sigue leyendo

La niebla, Agnieszka Kawecka

de

Salía de los rincones más oscuros, inundaba el aire. Nuestro jadeo cesó ante la imagen de la lechosa niebla, tan espesa como el bosque que nos rodeaba. –Hermoso paisaje, ¿no crees? –musitó, y… Sigue leyendo

Piso veintitrés, Marcio Veloz Maggiolo

de

El hombre, -sombrero verdinegro, camisa a rayas, pantalón gris ratón– entró al elevador con los ojos acuosos y profundos. Lucía un clavel encarnado en la solapa. El ascensorista le miró con indiferencia: ruidos… Sigue leyendo

Seducción, JCPozo

de

Una mujer hermosa al pasar rociaba de aroma de rosas el jardín de las miradas. Un joven apuesto y tuerto se le acercó diciendo que el otro ojo daría con tal de tenerla… Sigue leyendo

No soy tuya, Sarah Teasdale

de

No soy tuya, tampoco perdida en ti, no estoy extraviada, aunque mi alma ansía extraviarse como la llama de una vela al mediodía, perderse como la nieve en el mar. Tú me amas,… Sigue leyendo

El cielo de Fresnes, Lasse Söderberg

de

Durante todo un invierno he visto el cielo de Fresnes, sucio y gris como el muro donde alguien se detuvo para que las piedras lo condenasen. Durante todo un invierno he andado por… Sigue leyendo

Una pequeña historia de amor, Rogelio Guedea

de

Sobre el viejo radio de la abuela Petra tenemos, mi mujer y yo, una parejita de muñecos de porcelana. No sé cómo llegarían hasta ahí, pero los muñequitos están vestidos a la usanza… Sigue leyendo

La casa encantada, Anónimo europeo

de

Una joven soñó una noche que caminaba por un extraño sendero campesino, que ascendía por una colina boscosa cuya cima estaba coronada por una hermosa casita blanca, rodeada de un jardín. Incapaz de… Sigue leyendo

Tonía, Bernardo Soares

de

Estoy almorzando en este restaurante vulgar, y miro, más allá del mostrador, la figura del cocinero. ¿Qué vida es la de este hombre? Desde hace cuarenta años vive casi todo el día en… Sigue leyendo

Melancolía, Pedro Miguel Obligado

de

Es otoño. Estoy solo. Pienso en ti. Caen las hojas… Vaga la melancolía de una pena que ignoro. El viento que estremece marchitas congojas, pasa como un recuerdo por el bosque sonoro. Es… Sigue leyendo

Sexa, Luis Fernando Verissimo

de

– Papá… – ¿Hummm? – ¿Cómo es el femenino de sexo? – ¿Qué? – El femenino de sexo. – No tiene. – ¿Sexo no tiene femenino? – No. – ¿Sólo hay sexo masculino?… Sigue leyendo

Valin Mattheis

de

Una historia de nadie, Charles Dickens

de

Vivía en la orilla de un enorme río, ancho y profundo, que se deslizaba silencioso y constante hasta un vasto océano desconocido. Fluía así, desde el Génesis. Su curso se alteró algunas veces,… Sigue leyendo

Anécdota, Macedonio Fernández

de

Me había dejado una mujer, una mujer de la que yo estaba perdidamente enamorado. Cuando suceden estas cosas, uno cree que son terribles, y en efecto lo son: luego se olvidan, como se… Sigue leyendo

Clítoris (En toda inocencia), Fernando Arrabal

de

Ventana de la mar para la tempestad y sus olas Sol de la almendra para el dardo y sus trompetas Luna del crepúsculo para lo lascivo y sus caprichos Carne del impudor para… Sigue leyendo

Una casa para siempre, Enrique Vila-Matas

de

De mi madre siempre supe poco. Alguien la mató en la casa de Barcelona, dos días después de que yo naciera. El crimen fue todo un misterio que creí dar por resuelto el… Sigue leyendo

Otra lección, Barón de Teive

de

El gladiador en la arena, donde lo puso el destino que de esclavo lo expuso condenado, saluda, sin que tiemble el César que está en el circo, rodeado de estrellas. Saluda de frente,… Sigue leyendo