Un llanto sordo, Nadia Anjuman

1El sonido de las verdes huellas está en la lluvia
nos llega desde la carretera
almas sedientas y faldas polvorientas llegaron del desierto
su ardiente respiración y el espejismo fundido
de sus bocas secas y de polvo cubiertas
nos llegan, ahora, desde la carretera
sus atormentados cuerpos, chicas criadas en el dolor
la alegría alejada de sus rostros
corazones viejos y alineados de grietas
no surgen sonrisas en los inhóspitos océanos de sus labios
ni una lágrima brota del seco cause de sus ojos
¡Oh Dios!
¿Podría ignorar si sus sordos llantos que saltaron del cielo,
alcanzan las nubes?
El sonido de las verdes huellas está en la lluvia.   





Nombres, Rumi

WING SHYA

El àrbol que andas buscando a veces se llama sol,
o también lago, o nube.

Pero también puedes llamarlo mar, arena o viento.

En cada uno de ellos encuentras el árbol de la vida.

Lo que te ha engendrado está producido por otro,
y así sucesivamente.

Lo que tú llamas padre, para otro es hijo.

Si te atienes a los nombres pierdes de vista el Uno.

Los nombres son muchos, mientras que el Uno es único.

Ese es el árbol que estás buscando.

Te has tomado tu misión al pie de la letra,
por eso has fracasado.

Así fue como descubrió las raíces del árbol
buscando en su propio corazón

El mensaje, Yalal ad-Din Muhammad Rumi

Erase una vez un mercader que tenía un loro encerrado en una jaula. Cuando estaba a punto de visitar India, le dijo al pájaro:

Voy a viajar a tu tierra natal. ¿Quieres que les dé algún mensaje a tus parientes de allí?

Diles simplemente – dijo el loro – que vivo aquí, en una jaula.

Cuando el mercader volvió le dijo al loro: Siento decirte que en cuanto informé a tus parientes en la jungla que estabas enjaulado, uno de ellos, tan pronto como oyó la noticia, cayó al suelo desde su rama.

Sin duda, murió de pesar.

Cuando el loro lo escuchó, cayó y quedó tendido en el suelo de su jaula.

Tristemente, el mercader lo cogió y lo puso fuera en el jardín. Entonces el loro, que había recibido el mensaje, se incorporó y voló fuera de su alcance.