Archivo de etiqueta: E.U.

Un reportaje sensacional, Mark Twain

de

El joven, nervioso, apuesto y jovial, aceptó la silla que le ofrecí, dijo pertenecer al cuerpo de redacción de La Tempestad, y agregó: —Supongo que no molesto… He venido a hacerle un reportaje.… Sigue leyendo

Eros/Poema, Lenore Kandel

de

¡Alabado sea el joven Eros que folla con todas las chicas! Sólo los dioses aman con tanta generosidad compartiendo su beatitud con todos ¡Alabado sea Eros! Aquel que ama tan sólo la belleza… Sigue leyendo

Un gran error, Stephen Crane

de

Un italiano tenía un puesto de frutas en una esquina desde donde podía atraer a aquellos que bajaban de la estación elevada y a aquellos que pasaban por dos calles atestadas. El tendero… Sigue leyendo

No soy tuya, Sarah Teasdale

de

No soy tuya, tampoco perdida en ti, no estoy extraviada, aunque mi alma ansía extraviarse como la llama de una vela al mediodía, perderse como la nieve en el mar. Tú me amas,… Sigue leyendo

Valin Mattheis

de

Poema de la iluminación, Lenore Kandel

de

Hemos sido todos hermanos, hermafroditas como ostras concedimos nuestras perlas sin cuidado La propiedad no estaba inventada-todavía ni la culpa ni el tiempo Observamos el paso de las estaciones cristalinos como la nieve… Sigue leyendo

Prioridades, Lydia Davis

de

Debería ser muy sencillo: haces lo que puedes mientras está despierto y cuando se duerma haces lo que sólo puedes hacer cuando está dormido, empezando por lo más importante. Pero no es tan… Sigue leyendo

Mujeres que encogen, Lily Myers

de

Desde el otro lado de la mesa de la cocina, mi madre sonríe con un vaso de vino tinto que se bebe en una taza medidora. Dice que no se priva, pero he… Sigue leyendo

El Camino hacia el corazón de una mujer, Jenesis Fonseca-Ledezma

de

En mi familia siempre hay una cocina. En la cocina, siempre hay mujeres. Y en las mujeres siempre hay miedo. Miedo a que esta vez la receta no salga bien. A que el… Sigue leyendo

John Marr, Herman Melville

de

John Marr, nacido, hacia finales de siglo, en Norteamérica, de madre desconocida, y marino, desde la infancia hasta la madurez, bajo diversas banderas, incapacitado por fin para la vida marinera por una herida… Sigue leyendo

Tengo un sueño, Martin Luther King, Jr.

de

Diez décadas atrás, un gran norteamericano, sobre cuya simbólica sombra estamos parados, firmó la Proclamación de Emancipación. Este decreto trascendental llegó como una gran luz de esperanza para guiar a millones de esclavos… Sigue leyendo

Caperucita Roja políticamente correcta, James Finn Garner

de

Érase una vez una persona de corta edad llamada Caperucita Roja que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con… Sigue leyendo

Silencio, Edgar Allan Poe

de

Escúchame -dijo el Demonio, apoyando la mano en mi cabeza-. La región de que hablo es una lúgubre región en Libia, a orillas del río Zaire. Y allá no hay ni calma ni… Sigue leyendo

La respuesta, Fredric Brown

de

Dwar Ev soldó solemnemente la última conexión. Con oro. Los objetivos de una docena de cámaras de televisión lo estaban observando, y el sub-éter se encargó de llevar por todo el Universo una… Sigue leyendo

Soy un salvaje que nada entiende, Jefe Seattle

de

Corría el año 1855 cuando el presidente de los EEUU, Franklin Pierce, propuso a los indios Duwamish comprarles sus tierras y que ellos se fueran a una reserva. Los indios no entendían nada.… Sigue leyendo

En el principio no había sol ni luna ni estrellas, tradición de los indios maidus

de

  En el principio no había sol ni luna ni estrellas. Todo estaba os­curo, y no había más que agua por todas partes. Flotando sobre el agua llegó una balsa. Venía del norte,… Sigue leyendo

El silbato, Eudora Welty

de

Cayó la noche. La oscuridad era fina, como un vestido viejo y gastado por muchos inviernos, que deja siempre que el frío cale hasta los huesos. Luego salió la luna. Entre los espesos… Sigue leyendo

Mejor por lejos, Muhammad Ali

de

Mejor por lejos que todo lo que he visto es morir peleando por ser libre. ¿Qué final más adecuado podría haber? Mejor sin duda que en alguna cama donde yazga mi derruido cuerpo… Sigue leyendo