Archivo de etiqueta: Francia

El esposo complaciente, Marques de Sade

de

Toda Francia se enteró de que el príncipe de Bauffremont tenía, poco más o menos, los mismos gustos que el cardenal del que acabamos de hablar. Le habían dado en matrimonio a una… Sigue leyendo

El Castillo del diablo, Gerárd de Nerval

de

Voy a hablarles de uno de los más viejos habitantes de París: se llamó en otro tiempo el diablo Vauvert. De ahí surgió el proverbio: “¡Eso es en lo del diablo Vauvert! ¡Váyase… Sigue leyendo

Guerra, Voltaire

de

Un genealogista prueba que un Príncipe desciende en línea directa de un Conde cuyos padres habían hecho un pacto de familia, hace 300 o 400 años, con una casa cuyo recuerdo ni tan… Sigue leyendo

Amistad, Simone Weil

de

Existe un amor puro, personal y humano, que contiene un presentimiento y un reflejo del amor divino. Es la amistad, pero a condición de emplear esa palabra en un sentido riguroso. Sentir una… Sigue leyendo

El Cristo del océano, Anatole France

de

Aquel año, muchos de los habitantes de Saint-Valery que habían salido a pescar, murieron ahogados en el mar. Se hallaron sus cuerpos arrojados por las olas a la playa junto a los despojos… Sigue leyendo

El barco a vapor, Jules Renard

de

Retirados al pueblo, los Bornet son vecinos de los Navot y entre las dos parejas existe muy buena relación. Les gusta por igual la tranquilidad, el aire puro, la sombra y el agua.… Sigue leyendo

¿Nausea o acaso es la muerte que llega?, Henri Michaux

de

Ríndete, corazón mío. Hemos luchado bastante, Que mi vida se detenga, No hemos sido cobardes, Hicimos lo que pudimos. ¡Oh, alma mía! Te vas o te quedas, Tienes que decidirte, No palpes así… Sigue leyendo

Ensueño de año nuevo, Colette

de

Las tres volvemos a casa empolvadas, yo, la pequeña doga y la perra de pastor flamenca. Ha nevado en los pliegues de nuestras ropas. Yo llevo charreteras blancas; en la cara chata de… Sigue leyendo

Bengal

de

Querido Sartre, Françoise Sagan

de

Querido señor: Y le llamo «querido señor» pensando en la interpretación infantil que de esta palabra hace el diccionario: «un hombre cualquiera». No voy a llamarle «querido Jean-Paul Sartre» porque resulta demasiado periodístico,… Sigue leyendo

Boca, Georges Bataille

de

La boca es el comienzo o, si se quiere, la proa de los ani­males: en los casos más característicos es la parte más vivaz, es decir, la más aterradora para los animales vecinos.… Sigue leyendo

El ruiseñor, María de Francia

de

Una aventura os voy a contar de la que los bretones hicieron un lai. Se llama El ruiseñor, según me parece, y así le llaman en su tierra; es decir russignol en francés… Sigue leyendo

El libro para envejecer, Yves Bonnefoy

de

Estrellas trashumantes; y el pastor que se inclina Sobre la dicha de la tierra; y tanta paz Como ese grito irregular de insecto Que un dios pobre modela. De tu libro Subió el… Sigue leyendo

Descripción de un estado físico, Antonin Artaud

de

Una sensación de quemadura ácida en los miembros, músculos retorcidos e incendiados, el sentimiento de ser un vidrio frágil, un miedo, una retracción ante el movimiento y el ruido. Un inconsciente desarreglo al… Sigue leyendo

Lo obsceno, Jean Baudrillard

de

Está claro que escena y obscena no tienen la misma etimología, pero la aproximación es tentadora, pues, desde el momento en que existe escena, existe mirada y distancia, juego y alteridad. El espectáculo… Sigue leyendo

Marcianos, Roland Barthes

de

El misterio de los platos voladores ha sido, ante todo, totalmente terrestre: se suponía que el plato venía de lo desconocido soviético, de ese mundo con intenciones tan poco claras como otro planeta.… Sigue leyendo

El teatro y la peste, Antonin Artaud

de

Cuando la peste se establece en una ciudad, las formas regulares se derrumban. Nadie cuida los caminos; no hay ejército, ni policía, ni gobiernos municipales; las piras par quemar a los muertos se… Sigue leyendo

Charles-Frédéric Soehnée

de