Publicación de la categoría: Viejo lobo de amar

Falta de amor, Víctor Lorenzo

de

La primera nota que me escribiste, la que deslizaste con disimulo dentro del bolsillo de mi abrigo, fue la que produjo el chispazo. Yámame, rezaban unas letras anónimas, escritas con carmín y prisa… Sigue leyendo

La mujer de otro, Abelardo Castillo

de

Supongo que siempre lo supe; un día yo iba a terminar llamando a esa puerta. Ese día fue esta noche. La casa es más o menos como la imaginaba, una casa de barrio,… Sigue leyendo

El loco enamorado

de

En una tarde encendida y bajo la sombra de una higuera, echado se hallaba un loco enamorado que venía amarrado a un muy cansado deseo. Se despatarraba en la yerba, exhausto de tanta… Sigue leyendo

Los jueves, Monica Lavin

de

No debí hacerlo. No pude evitarlo, me bastaba verlos entrar con ese paso excitado y cauteloso: ella con el cuerpo garboso y las piernas largas y bien formadas, él, esbelto, con la mirada… Sigue leyendo

Sí, señor, Emilia Pardo Bazán

de

Lo que voy a contar no lo he inventado. Si lo hubiese inventado alguien, si no fuese la exacta verdad, digo que bien inventado estaría; pero también me corresponde declarar que lo he… Sigue leyendo

La niebla, Miguel Torija Martí

de

Si te pudiera contestar, te contestaría que sí que recuerdo la última vez que estuvimos aquí. Te diría que no he olvidado el día, la noche, que comenzamos por segunda vez. El día,… Sigue leyendo

Paraguas, Raúl Vacas

de

Me he comprado un paraguas del color del cielo para albergar todas tus lágrimas. Sólo así tu tristeza más reciente también será mía, y tu dolor ocupará mi sombra. Puede que aquel paraguas… Sigue leyendo

Una pequeña historia de amor, Rogelio Guedea

de

Sobre el viejo radio de la abuela Petra tenemos, mi mujer y yo, una parejita de muñecos de porcelana. No sé cómo llegarían hasta ahí, pero los muñequitos están vestidos a la usanza… Sigue leyendo

La última noche, David Mena

de

Le dijo que la quería y que nunca había querido a nadie como a ella, aunque lo cierto es que la miraba a los ojos como se mira a una desconocida. Como el… Sigue leyendo

Sencilla mujer de mediodía, Guillermo Samperio

de

Esta sencilla mujer de mediodía, además de largos pasadores naranja en su cabello, tiene el extraño nombre de Violeta. Se puede encontrar a Violeta entre paredes caseras, saliendo de alguna puerta color tabaco,… Sigue leyendo

Él y Ella, Robert Walser

de

Por lo visto hay que considerarlos cultos tanto a él como a ella. Él era persona de mundo, y también ella; él era ingenioso, y no menos lo era ella. Podría decirse que… Sigue leyendo

El Camino hacia el corazón de una mujer, Jenesis Fonseca-Ledezma

de

En mi familia siempre hay una cocina. En la cocina, siempre hay mujeres. Y en las mujeres siempre hay miedo. Miedo a que esta vez la receta no salga bien. A que el… Sigue leyendo

El amor del lobo y otros remordimientos, Hélène Cixous

de

Para nosotros, comer y ser comidos pertenece al terrible secreto del amor. Sólo queremos a la persona que podemos devorar. A la persona que amamos sólo soñamos en comérnosla. Es una historia bellísima,… Sigue leyendo

Una mujer, Péter Esterházy

de

Hay una mujer. Me odia. Rompe conmigo una y otra vez. Me manda a paseo. Me tira a la basura, como si fuera un limón exprimido. De una manera inteligente, lógica e irrefutable… Sigue leyendo

Punto y coma, Mónica Lavín

de

Sedúceme con tus comas, con tus caricias espaciadas, tu aliento respirable y tus atrevimientos continuos; colócame el punto y coma para cambiar las caricias por largos besos y frases susurradas boca a boca.… Sigue leyendo

Los dos amantes, María de Francia

de

Sucedió antaño en Normandía una aventura muy famosa de dos jóvenes que se amaron y murieron víctimas de su amor. Los bretones los recordaron en un lai que tuvo por título Los dos… Sigue leyendo

Mi nuevo amor, Hebe Uhart

de

Tengo un amor nuevo y con él aprendí muchas cosas. Por ejemplo, los límites. Tantos años de ir a lo del psicoanalista para escucharlo repetir siempre: “Pero usted se tira a la pileta… Sigue leyendo

El ruiseñor, María de Francia

de

Una aventura os voy a contar de la que los bretones hicieron un lai. Se llama El ruiseñor, según me parece, y así le llaman en su tierra; es decir russignol en francés… Sigue leyendo