Brian Soko El Doctor Jekill y mi amigo Mister Hyde merece ser contado como ejemplo de los abismos que oculta el alma humana, y todas esas cosas. Mister Hyde y…
Arnold Bocklin En la segunda guerra mundial, en un pueblo ruso, una bomba cayó en un hospicio, matando a cientos de niños. El espacio se pobló de espíritus que jamás…
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Donata Wenders A veces pienso que el tiempo ha pasado, las viejas madres que nos han cargado, y las muchachas que dieron su amor, y fueron hijas y esposas y…
Ernest Descals En 1947 mi madre, que se llama Deborah, tenía veintiún años y estudiaba literatura inglesa en la Universidad de Nueva York. Era una chica preciosa, vehemente aunque introvertida,…
Olivier Roller Nowosadecki, Majer y yo fuimos a uno de nuestros restaurantes de siempre. —Mira, han cambiado de nombre —observó Majer. Ciertamente, en vez de llamarse Del Ejecutivo Central, se…
Evandro Inetti ¿De qué tierra será?, ¿dónde su mar? – dicen- ¿cuàl es su sol, su aire, su rìo? Mi origen se hizo pronto algo sombrío y cuando a él…
Tom Krok A ochenta millas de proa al viento maestral, el hombre llega a la ciudad de Eufemia, donde los mercaderes de siete naciones se reúnen en cada solsticio y…
Pintura china Valora esto:
Nicolai Sednin Desde que el Papa declaró que el Infierno era sólo una metáfora, los demonios se quedaron sin trabajo entre calderas y tridentes. Pero como los diablos otra cosa…
Julia Staples Un señor que poseía un caballo de excepcional elegancia, una mansión fortificada, tres criados y una viña, creyó entender, por la manera como se habían dispuesto los cirros…
Jan Hronsky “Se sentó delante de mí, aunque no le está permitido sentarse en mi presencia, y dijo, aunque no le está permitido hablar de sus propios asuntos: —Desde que…
Henri de Toulouse-Lautrec Envidio a los hombres que pueden anhelar con infinita vaciedad el cuerpo de una mujer, que esperan que su anhelo haga un niño, que su oquedad misma…
El día que llegué me entró un miedo. El reloj todavía no marcaba las cuatro de la tarde, pero el sol se había puesto hacía rato. Aquí encienden las luces…
Karina Marandjian Es que no lo entienden, los silencios de los muertos me quitan el hambre. Cuando huelo sangre, siento que las tripas se me estrangulan, y es que podría…
Rufino Tamayo Ligué una vez con una chica muy fea. No sé cómo ocurrió… Bueno, sí lo sé… recuerdo que vino hasta mí y me dijo: “Llevo un tiempo observándote,…
Didier Bizot Nacida de la selva me tomaste arisca yegua para estribos y albardas. Durante muchas noches nada se oyó sino el chasquido del látigo el rumor del forcejeo las…
Francesca Woodman. Lo maté porque no pude acordarme cómo se llamaba. Usted no ha sido nunca subjefe de Ceremonial, en funciones de Jefe. Y el Presidente a mi lado, y…
Albert Renger-Patzsch Tú ahí. Tu espacio el más pequeño espacio, el más ínfimo espacio. No tienes ojos, has perdido algunos dedos, tus uñas no existen. No sientes dolor. Tu sensibilidad…
Anne-Laure House Uno El lunes Felipe, su marido, sufrió un ataque de asma porque no pudo encontrar sus calcetines favoritos, los negros con una coronita bordada en amarillo a dos…