Un día resbaladizo, Carlos Castán

de

Yo sabía que aquella faldita de cuadros con los leotardos debajo iba a alterar a María porque a mí mismo, a distancia, ya me había dado un vuelco el corazón. Pude, aun con… Sigue leyendo

Abraza la oscuridad, Charles Bukowski

de

La confusión es el dios la locura es el dios la paz permanente de la vida es la paz permanente de la muerte. La agonía puede matar o puede sustentar la vida pero… Sigue leyendo

Canción, Rey Don Juan II de Castilla

de

  Amor, yo nunca pensé, aunque poderoso eras, que podrías tener maneras para trastornar la fe, hasta ahora que lo sé. Pensaba que conocido te debía yo tener, mas no pudiera creer que… Sigue leyendo

Los desterrados de poker-flat, Francis Bret Harte

de

Al poner el pie don Jorge, jugador de oficio, en la calle Mayor de Poker-Flat, en la mañana del día 22 de noviembre de 1850, presintió ya que, desde la noche anterior, se… Sigue leyendo

Del otro lado de los montes, Pilar Adòn

de

Le diable… Se disfrazó como lo haría un perro para llegar por la noche y morder los dedos de aquella pobre chica que iba a ser pintora y que viajaba por el norte… Sigue leyendo

El curandero del amor, Washington Cucurto

de

Le compré a un peruano en el Rey un cd de cumbia de Los Mirlos. Estábamos cerveceando con mi ticki cumbiantera cuando apareció el peruca cargado de cds y dvds piratas. Estaba mordiéndole… Sigue leyendo

Richard Hamilton

de

Vida de la araña real, Henry Michaux

de

La araña real destruye su ambiente por digestión. ¿Y cuál digestión se preocupa por la historia y las relaciones personales del digerido? ¿Qué digestión pretende consignar todo esto por escrito? La digestión obtiene… Sigue leyendo

Error VIII, Juan de Zavaleta

de

En tiempo de Dionisio Siracusano hubo una mujer llamada Erina, natural de una isla cuyo nombre es Telos. Ésta era muy inclinada a los estudios y muy entregada a la poesía. No hacía… Sigue leyendo

El poeta en el tercer Reich, Joseph Roth

de

I Hace algún tiempo el escritor Klaus Mann escribió una carta amarga y llena de reproches al escritor y neurólogo Gottfried Benn, que se ha quedado en el Tercer Reich y ha sido… Sigue leyendo

Traduttore, traditore, Mark Strand

de

I Hace algunos meses, mi hijo de cuatro años me dio un sobresalto. Se había agachado y estaba limpiándome los zapatos cuando alzó los ojos y dijo: Mis traducciones de Palazzeschi no van… Sigue leyendo

Era noche de luna llena, Vicente Leñero

de

Después de ganar con el Pantera cuatro zapatos al hilo –a Eugenia y Chucho, a Leticia y Eduardo, a Juan y Jaime, a Jean Michel y Pepe– decidí terminar mi noche de dominó… Sigue leyendo

El gato, Héctor Murena

de

¿Cuánto tiempo lleva encerrado? La mañana de mayo velada por la neblina en que había ocurrido aquello le resultaba tan irreal como el día de su nacimiento, ese echo acaso más cierto que… Sigue leyendo

Luto por la muerte, vv. 49-96, Yustos Glykós

de

Nuestros ojos no ven, nuestros oídos no oyen, nuestros labios no saben qué decir, nuestros rostros se vuelven verdes y negros, y nuestros engañosos cuerpos son como sombras hinchadas. Toda la carne se… Sigue leyendo

Shirin Donia

de

Infalibilidad, Raúl Leis

de

Cuando el diablo guardián abrió por primera vez —en más de tres siglos— el portón de la celda de Galileo Galilei en la calcinante prisión del infierno, farfulló el contenido del cable internacional… Sigue leyendo

Sobrevivir, Rafa Correcher

de

Para sobrevivirte es necesario pensar todo de nuevo, utilizar las frases más valiosas de los locos, hacer de su escritura travesía, vela nocturna, acomodarse siempre a la distancia y a la noche, desdeñar… Sigue leyendo

Un hombre muerto a puntapiés, Pablo Palacio

de

¿”Cómo echar al canasto los palpitantes acontecimientos callejeros?” “Esclarecer la verdad es acción moralizadora.” EL COMERCIO de Quito   “Anoche, a las doce y media próximamente, el Celador de Policía No.451, que hacía… Sigue leyendo

La eterna espera, JCPozo

de

Toda su vida la pasa esperando… a que pase un tranvía… a que llegue su amado… a salirse del pueblo que la ha marchitado desde el momento que la vio nacer, donde hasta… Sigue leyendo

Recuérdate de mi vida, Marqués de Santillana

de

Recuérdate de mi vida, pues que viste mi partir e despedida ser tan triste. Recuérdate que padesco e padescí las penas que non meresco, desque oí la respuesta non devida que me diste,… Sigue leyendo

Un sólo deseo, Umberto Senegal

de

Al caracol que le enviaron las olas hasta la playa, le descubrió forma de lámpara. Otra especie de lámpara de Aladino, discurrió esperanzado y comenzó a frotarla. Un solo deseo. No necesitaba más.… Sigue leyendo

A Lilith, Rosa Alcayaga Toro

de

                               “y Dios castigó a Lilith haciendo que un centenar de sus hijos demonios perecieran a diario.” aparecen como si fuesen soles chamuscados, enfuriando guirnaldas incendiarias desde plazas sin nombre ha quinientos años… Sigue leyendo

Discurso de Josè Revueltas a los perros en el Parque Hundido, Enrique González Rojo Arthur

de

Compañeros canes: Aprovecho esta concentración para tomar por asalto la palabra y decirles mi desdén, mi resistencia, mi furia por la vida de perros a que se les ha sometido y que ustedes… Sigue leyendo